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Cruceros
Un
puerto de alto tránsito
La temporada de cruceros en el puerto de Buenos Aires será tan
activa como en las últimas temporadas. Se puso en marcha el 15 de
octubre, cuando llegó el Nordnorge, de la compañía noruega
Hurtigruten, que realiza circuitos por la Antártida.
Se extenderá hasta el 2 de abril, con más de 90 arribos de grandes
cruceros.
Detrás de la Terminal de Omnibus de Retiro, la terminal Benito
Quinquela Martín es tanto un puerto de escala para los barcos que
hacen recorridos sudamericanos como un punto de partida y llegada
para rutas por las playas de Brasil y la Patagonia. También llegan
en diciembre y retornan en marzo cruceros que realizan transatlánticos
hacia Europa.
Del golf y el baile a la comida
Si hace 30 años el número de personas que optaba por pasar sus
vacaciones a bordo de un crucero arañaba el medio millón, hoy ya
son 13 millones los pasajeros que se embarcan cada año en un
crucero, y según las previsiones, en 2010 serán unos 22 millones.
Pero con el auge de los cruceros también llega la especialización;
ya no basta con piscina, gimnasio, discoteca, bares, salones de
belleza o cuanto restaurante se le ocurra. Ahora también hay
cruceros para todos los públicos, gustos y aficiones, desde el golf
o el baile hasta la gastronomía o la gimnasia.
Así, Disney tiene su propia flota de barcos para pasar las
vacaciones en familia, pero con todos los personajes de la compañía
a bordo; Cunard firmó un acuerdo con la Universidad de Oxford para
que, durante las travesías, los pasajeros puedan tomar cursos desde
arte hasta computación; Crystal Cruises presentó su versión oceánica
del Caesars Palace, el célebre casino de Las Vegas; Regent Seven
Seas hace un culto de la comida en sus viajes, con platos elaborados
por la prestigiosa escuela de cocina francesa Le Cordon Bleu; Costa
Cruceros ofrece clases y espectáculos de tango en el crucero
dedicado al 2x4; Pullmantur Cruises organiza cruceros para solteros,
y la empresa Atlantis, para homosexuales. Todo un mar de opciones.
Los nuevos barcos
Este año varios cruceros nuevos comenzaron a surcar los mares del
mundo, y hay programadas más botaduras en los próximos meses. Cada
vez son más grandes, con más capacidad y mejor tecnología.
-El Orchestra es el nuevo buque insignia de MSC Cruceros, inaugurado
con una gran fiesta en mayo último. Tiene capacidad para 3013
pasajeros, pesa 90.000 toneladas y mide 293 metros de eslora. En
2008 llegarán los MSC Serenata y MSC Poesia, y en 2009, el MSC
Fantasia, de 133.000 toneladas.
-Costa Cruceros presentó, también en mayo, el Costa Serena, gemelo
del Concordia. De 114 mil toneladas, 290 metros de largo y con 1500
cabinas, permite acomodar a 3780 pasajeros. Su construcción demandó
cerca de 450 millones de euros.
-El Queen Victoria, de Cunard, realizará su viaje inaugural el 11
de diciembre, como es tradición en Cunard, desde Southampton. Este
barco negro pesa 90.000 toneladas, tiene 300 metros de largo y
capacidad para 2014 pasajeros.
-El Emerald Princess, gemelo del Crown Princess, se botó en abril,
pesa 113.000 toneladas, tiene eslora de 290 m y capacidad para 3100
pasajeros.
-El Independence of the Seas, de Royal Caribbean, gemelo del Freedom
of the Seas y del Liberty of the Seas, los barcos más grandes del
mundo, con 160.000 toneladas y capacidad para 4375 pasajeros,
comenzará a navegar a mediados de mayo. En este caso, realizará un
circuito de cuatro noches desde Gran Bretaña.
-Celebrity Cruises, a fines de 2008, estrenará el Solstice, de
122.000 toneladas y capacidad para 2850 pasajeros, el primero de una
serie de cuatro barcos gemelos, los más grandes de la naviera.
-En julio próximo comenzará a navegar el Carnival Splendor, el más
grande de la flota de Carnival, desde el puerto de Londres.
Con 113.300 toneladas y capacidad para 3006 pasajeros, tendrá
cabinas con plasmas y un gran simulador de esquí.
-Este año NCL presentó el Norwegian Gem, gemelo del Pearl, con
capacidad para 2466 pasajeros. Con 93.502 toneladas, ofrece cuatro líneas
de bowling.
Viaje inaugural
Cunard sumará un nuevo buque a su exclusiva flota, el Queen
Victoria, y realizará el primer viaje el 11 de diciembre, desde
Southampton. Este barco negro, que pesa 90.000 toneladas, tiene 300
metros de largo y capacidad para 2014 pasajeros.
Con la proa hacia las islas Malvinas
Con un casi un centenar de cruceros y 50.000 pasajeros por
temporada, el turismo ha tomado cierto protagonismo en la economía
de las islas Malvinas. Los cada vez más barcos que van a la
Patagonia y la Antártida hacen una escala de un día en las islas,
lo que alcanza para recorrer Puerto Argentino, visitar alguna
estancia, ver los sitios donde se desarrolló la Guerra y hasta
tomar una cerveza en The Globe Tavern.
El fenómeno abrió una nueva e interesante alternativa para los
argentinos que quieren conocer las islas. Desde el mismo puerto de
Buenos Aires hay varias opciones para embarcarse.
El Infinity, de Celebrity Cruises, realiza durante el verano
itinerarios entre Buenos Aires y Valparaíso, con escala en Puerto
Argentino.
También el Silver Wind, de Silversea, que une Valparaíso con
Buenos Aires en varias salidas, ofrece pasar un día en Malvinas.
El Star Princess, de Princess, es otro de los que tienen programada
una visita a las islas. La compañía noruega Hurtigruten, que
realiza rutas por la Antártida desde Buenos Aires y Ushuaia, en
algunos de sus itinerarios también hace una escala en Malvinas.
Estos viajes duran entre 15 y 20 inolvidables jornadas.
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