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Brasil
/ Río de Janeiro
Carnaval 08: con
licencia para volver a ser felices
En
febrero, el Sambódromo se volverá a encender con la contagiosa
alegría del Rey Momo y sus mejores cultores
Lo dice la canción de Tom Jobim: La
felicidad del pobre se parece a la gran ilusión del Carnaval; la
gente trabaja el año entero por un momento de sueño, para
fantasear con ser rey, pirata o jardinero, y todo se acaba en la
cuarta feria. Esa mezcla de euforia y melancolía de fin de fiesta;
esa gran licencia para ser feliz, sólo por una semana, se llama
Carnaval.
Este año la fecha oficial del evento en Río de Janeiro cae martes
5 de febrero (tercera feria), aunque los festejos comienzan a partir
del viernes previo al Carnaval, cuando el alcalde hace entrega de
las llaves de la ciudad al Rey Momo. Ese día desfilan las escolas
de samba mirims, que son agremiaciones derivadas de las grandes
escolas y formadas por niños de cada comunidad. El sábado 2 se
corre el telón grande.
Las escolas del llamado grupo A desfilan presentando sus enredos
(canciones) a través del samba, por medio de fantasías (disfraces)
y carros alegóricos. Los campeones de esta etapa ganan el
privilegio de ascender al año siguiente al denominado grupo
especial, la verdadera elite del Carnaval. En ese dream team militan
doce escolas que cuentan con la participación de famosos y
personalidades del jet set brasileño, mezclados con el pueblo,
conformando grupos de 5000 integrantes por escola.
Todos desfilan en el gigantesco Sambódromo y tardan cerca de dos
horas en hacer el recorrido entero.
Finalmente, un jurado elige al campeón y determina quién desciende
de categoría.
La fiesta continúa el primer sábado siguiente al Carnaval, 9 de
febrero, en el conocido Sábado das campeãs (sábado de las
campeonas), cuando la pasarela recibe a las mejores escolas del
grupo especial.
Los precios del Sambódromo son altos, sobre todo las gradas, que se
reservan para turistas extranjeros, que en general son vendidas por
agencias de viaje, con alojamiento y aéreo incluido. Las
localidades más económicas son las arquibancadas populares,
ubicadas al comienzo y al final de este megacomplejo con capacidad
para 62.000 personas.
El costo de las entradas, que en general se venden con casi un año
de antelación, varía de 10 a 500 reales (7,5 a 285 dólares),
dependiendo del sector y el día, mientras que un camarote para doce
personas está entre 25.000 y 42.600 reales (US$ 14.270 a 24.300).
Las sillas de seis lugares van de los 3000 a los 6300 reales (US$
1700 a 3600).
Pero los que todavía no tienen sus tickets y quieren ir por las
suyas al Sambódromo deberán afrontar valores de 100 euros como mínimo
por boleto.
Y si la idea es participar en un desfile tendrán que reservar
trajes que cuestan unos 500 reales (US$ 285).
Aunque no todo pasa por el Sambódromo. En la semana de Carnaval hay
decenas de fiestas paralelas. Por ejemplo, en la avenida Río
Branco, en el centro de la ciudad, tocan de sábado a martes grupos
tradicionales como Cordão da Bola Preta, Cacique de Ramos y Bafo da
Onça.
En los barrios, principalmente los de la zona sur, Gávea, Ipanema,
Leblon, Copacabana o Botafogo, la fiesta se anticipa con la aparición
de los ensayos precarnavalescos.
Basta con llegar y participar, comprando una camiseta y bailando en
la concentración como uno más. Algunos de los grupos más
reconocidos son: Banda de Ipanema, Simpatia é Quase Amor, Monobloco,
Dois pra lá, Dois pra cá y Suvaco do Cristo.
También en los Arcos de Lapa, la puerta del barrio donde nació el
samba, se presentan shows durante todo el día, igual que en
Cinelandia, en pleno centro, con el clima de los antiguos bailes de
Carnaval.
Link
permanente: http://www.lanacion.com.ar/962198
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